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Libro de la cuadratura del círculo

Posted in Clásico, Imprescindible on 14/06/2015 by angelrequena

YáhizLibro de la cuadratura del círculo
Yáhiz
Gredos, 1998

De Abu ´Utman… al-Basrí al-Yahiz (776-868) (160H-255H) se ha dicho con acierto que es el padre y maestro de la prosa árabe. Quizá Yáhiz sea el mejor divulgador del mutazilismo, el movimiento que compaginaba el dogma religioso con la razón, y del ambiente de inmensa curiosidad creativa que se crea en torno a la Casa de la Sabiduría de Bagdad.

Pese a su título, el Libro de la cuadratura del círculo no es matemático sino una irónica polémica contra un pedante erudito a la violeta al que se somete a un duro interrogatorio para desenmascararle. El escrito es un buen exponente del género adab, donde se mezclan relatos, poemas y opiniones intelectuales, religiosas y científicas.

Yáhiz, el de los ojos saltones, era mulato y las leyendas populares lo presentan poco atractivo de cuerpo, pero su energía creadora y su ironía le hicieron inmensamente admirado y conocido, hecho al que se une que fuera muy prolífico y longevo.

En estos tiempos, cuando se simplifica un fenómeno tan complejo como el Islam, resulta conveniente reproducir algunas citas de la cuadratura de Yáhiz:

Tres errores hay: yerro de los sentidos, yerro de la imaginación y yerro del juicio; todo lo cual se puede advertir, hacer saber, rectificar y corregir. El prejuicio, en cambio, es de un solo género, y su remedio está en el yugo, la prohibición, el palo y la muerte.

Desde el punto de vista matemático lo más interesante son las dos menciones y preguntas sobre la introducción de las cifras indo-arábigas y el sistema decimal. Acerca de la necesidad de los saberes se hace una referencia atribuida a Euclides:

Conozco la aritmética, domino los saberes musicales y sé la geometría. Nada queda más que la teología y la virtud moral.

Y el libro termina con insuperable dureza:

Aquellos eran buenos tiempos, no corruptos como estos: pues hoy en día, al obrar justamente, caerás en la rareza, y si te comportas con iniquidad, no serás contrario al signo de los tiempos.