Un armario lleno de sombra
Antonio Gamoneda
Galaxia Gutemberg, 2009
El gran poeta Antonio Gamoneda se ha apartado algo -muy poco- de la poesía para contarnos en maravillosa prosa su infancia leonesa.
Gamoneda nos ha abierto su alma al modo de Miguel de Montaigne; ha descrito hechos, en algunos casos dolorosos y crueles. No ha querido suavizar lo dura que fue su pubertad. No ha gastado nada de moralina hipócrita. Crueldad y ternura, rudeza y sensibilidad pueden ir unidas. Lo banal deja de ser banal, y el género autobiográfico muestra que nada está agotado cuando quien escribe lo hace como Gamoneda.
¿Matemática? La visión de un escolar que termina atraído por la calle sobre su profesor de matemáticas. Un hecho circunstancial, pero no me resisto a transcribirlo:
De este curso no sacaré noticia de todos los profesores, reservándome la de alguno que siguió con nosotros para el curso siguiente. Otros van a ser deliberadamente olvidados. No será éste el caso del Padre Pablo. Era un buen profesor de matemáticas. También largaba bofetadas que eran, al parecer, dolorosas pero no demoledoras. Se masturbaba en clase por debajo de los hábitos, enrojeciendo visiblemente al acercarse al orgasmo. Yo fui tratado bien por este fraile ( dos años más tarde, cuando abandoné el colegio, trato de recuperarme) y, aunque sus masturbaciones resultaban perturbadoras, no recuerdo que metiese mano a nadie.






