El azar
Ivar Ekeland
Gedisa, 1992
Las sagas medievales islandesas, especialmente la del rey Olav el Santo, sirven de introducción a cada capitulo del libro. Nunca había leído tal maridaje entre literatura y matemáticas, lo único que lo aproximaría es imposible: situarnos con ojos matemáticos en Alicia y no con visión imaginativa de niños disfrutones.
Matemáticas, filosofía, moral, literatura, reflexión sobre el sentido profundo de ser hombre,… todo en un libro inquietante. Lo único que es terrible es que se acabe, y para nuestro pesar se termina muy pronto.
¿Cómo se logra un libro perfecto donde se junta la matemática con Goethe, Machado, Handke, Rabelais, Dante, Virgilio, Stendhal, Borges, Las mil y una noches y el Génesis? Y todo con el denominador común: el destino de los Reyes de Norviega.
Hablar de gozo es empequeñecer algo tan hermoso. Ekeland lo editó en francés en 1991, y hoy sigue siendo un hito insuperable. ¿Quién puede hablar de dos culturas, literaria y científica, si existe este libro?
Imposible de leer sin levantarse. Tanta intensidad es irresistible, tanto como el vacío que deja haberlo leído: ¿podremos volver a sentir tanta emoción?









